temps

Listening to: Running up that hill-- Placebo



En mi último viaje a Caracas me regalaron algo muy apropiado: un calendario con fotos de Japón. Apropiado no tanto por mi fanatismo por la cultura japonesa, sino porque yo nunca sé que día es. Sin embargo, en estos días me ha servido para algo más que para saber que mi primer día sin clases desde el inicio del semestre caería miércoles de luna nueva, día de Eid ul-Fitr. Me ha servido para darme cuenta de que el tiempo pasa muy rápido. Seguro, la mayoría de ustedes dirán que uno no necesita un bonito calendario japonés para darse cuenta de eso, pero yo suelo ser muy distraída, y siempre necesito un poco de ayuda para darme cuenta de las cosas.

Claro, que mi calendario tuvo ayuda en su proceso de hacerme caer de sopetón ante la pared del tiempo, siendo su principal cómplice facebook. Hay que aclarar que a diferencia de la mayoría de la población terrestre, yo no tengo nada en contra de facebook, no me interesa que sea el culpable del último ataque terrorista en Irak, de la escasez de leche en el mercado, o de lo mucho que se tarda en comenzar la 9na temporada de CSI (warrick please don´t die ;_;), yo soy voyeurista y disfruto averiguándole la vida a los demás, y ya. Eso es, hasta que gracias a la nueva versión de dicha paginita, mis fotos de niña de seis años tomando Coca-Cola en tetero terminan al lado de mis fotos de 19 tomando Old Parr en una botella de Old Parr; y me doy cuenta de que excepto mi cara de termenda y mi gusto por la Coca-Cola, ya nada sigue siendo lo mismo. Tampoco ayudan mis dos pensums fijados en la cartelera, con las materias religiosamente tachadas al final de cada semestre; los cuales el fin de semana pasado en un momento de ocio casi me causan una arritmia cuando me di cuenta de qu estoy a unas 25 materias de finalizar una carrera que no sé si quiero ejercer. Ahora bien, si prestan atención, todo a nuestro alrededor es testigo y evidencia de cómo pasa el tiempo. Las uñas que crecen rápido después de que pagaste 15BsF por una manicure, el carro al que comienza a aclarársele la pintura después de pasar 7 meses en el taller por un seguro ineficiente, o, como mejor símbolo de lo rápido que se pasan las horas, el reloj que insiste en ir avanzando los números diciéndote que tienes sólo 60 minutos para terminar una entrega que sentías que tenías meses para terminar. Momentos así, cuando tienes que ir a buscar la acetona para quitarte tu manicure que antes te gustaba pero ahora parece de puta llevada por la vida, cuando miras mal al viejo arrecochinado contra ti que se quiere pasar de listo en el bus, o cuando simplemente lloras y lloras porque there is no way que termines la entrega antes de las 7:30 am son los momentos en los que te das cuenta de que aquel que dijo que "el tiempo vale oro", no estaba intentando ser tan gay después de todo. Tenía un poco de razón. Así que si me disculpan, voy a pararme de esta silla y voy a hacer algo por la vida que se me está pasando ante los ojos. Los veo luego cuando regrese de la manicurista.


5 comentarios:

Saouri dijo...

Disfruté mucho este mensaje, Danni.
Y es que es muy cierto, vemos la vida pasar y en muchas ocasiones, no tomamos parte ene sa fiesta.

Oye, pon fotos de la manicure!!!

Dr. Will dijo...

Jajajajajajajaja yo kiero un poster de esos! jajajajaja besos!

Len dijo...

Bienvenida al mundo de los viejos (<- risa macabra XD)

Odiseo Blabla dijo...

Estoy a contratiempo preparando un video sobre las mujeres latinoamericanas....

danni. dijo...

Saouri: jeje la manicure ya pasó su tiempo de vida útil, como trabajo mucho con mis manos, ya a los tres días se me está desconchando la pintura. ya ni sé para qué me la hago.. será por masoquista o vanidosa =/

Dr.Will: "búscalo.. en la librería más cercana!".. ya en serio, en verdad no sé donde compraron el mío ..

Len: creo queee... rechazaré tu invitación de ir al mundo de los viejos. aunque pensándolo bien, creo que es una invitación que no se puede rechazar!

Odiseo: buena suerte con eso!

besos a todos!!!!